¿Los niños? Durmiendo solos en sus camas. II Parte

Cuando se decide como equipo parental que los niños deben dormir solos en sus propias camas hay que comenzar a facilitar la separación que supone para ellos y para los padres, a través de la constancia que es la clave del éxito.

Para facilitar este proceso, que como proceso tomará algunos días o semanas para que el niño y los padres lo consigan, se puede recurrir a algunas herramientas y sugerencias.

¿Los niños? Durmiendo solos en sus camas. I parte

¿Por qué deben los niños dormir en sus propias camas y cuartos? Y más aún ¿Por qué deben hacerlo sin la compañía de sus padres?

Los primero que hay que revisar y preguntarse es por qué el niño ha entrado en el espacio que en principio debería ser exclusivo de la pareja y que le pertenece a ella.

Aunque el padre o la madre viaje, la cama de los padres es un espacio de y para la pareja, muchas veces en lo que uno sale de viaje el otro mete a los niños en la cama ocupando el lugar del que se ha ido ¿para no sentirse sólo? ¿Para estar más unidos? ¿Qué entenderá el hijo? ¿Qué mensaje se la enviará a la pareja?

La importancia de la «fase en brazos».

Durante esos dos años y medio que pasé en la Jungla de Sudamérica junto a indios de la Edad de Piedra, pude darme perfecta cuenta de que nuestra naturaleza humana no tiene mucho que ver con lo que nos han hecho creer.

Los bebés de la tribu Yequana, lejos de necesitar un clima de paz y tranquilidad para dormir, eran capaces de echar una cabezadita tranquilamente en el momento preciso en que se encontraban cansados, o cuando los hombres, mujeres o niños que los cargaban bailaban, corrían, caminaban, gritaban o remaban en sus canoas