La habitación de los adolescentes

La adolescencia es un momento de cambios y de reafirmación de la identidad por eso los adolescentes necesitan un lugar que refleje su personalidad y este territorio libre en su habitación, su espacio de privacidad.

Los adolescentes necesitan un espacio de privacidad

La habitación es el  único lugar de la casa, y del mundo, que el adolescente es su dueño. En este espacio que debe siempre respetado, los jóvenes sueñan, disfrutan de su sexualidad, escuchan música, chatean con sus amigos, hacen los deberes, leen y, muchas veces, también se encierran a sufrir y a  llorar.

La sexualidad en la adolescencia

Recordemos que la sexualidad se encuentra presente durante toda la existencia humana, pero en la adolescencia se vive y manifiesta de manera un poco diferente a como se expresa en otras etapas de la vida. En este período surgen sensaciones e impulsos de tipo sexual que se encuentran relacionados con los cambios biológicos que enfrentan todas y todos las adolescentes. Los cambios hormonales provocan que se tengan deseos y fantasías eróticas, que se quiera sentir placer físico a través del propio cuerpo y del cuerpo de otros, especialmente de quien te gusta.

Los Adolescentes y su mundo

Son los chicos que están en esa edad tan difícil, en la que se suceden tantos cambios, tan bruscos y en tan corto espacio de tiempo.

Los muchachos, que ya no son niños ni aún adultos, no entienden muchas de las cosas que les están pasando en su cuerpo y su cabeza.

Nuevas situaciones se plantean, a las que tienen que hacer frente sin tener la experiencia que sería ideal para ello. Nuevos papeles a desempeñar en la vida de la que empiezan a formar parte como adultos, nuevas responsabilidades y nuevos retos.

Como evitar el grooming o abuso sexual infantil en la red

¿Estás interesada en la moda?, envíame tus fotos y te digo si tienes posibilidades. Esta es sólo una de las técnicas que pederastas utilizan en la red para acosar sexualmente a jóvenes cibernautas.

“No hables con desconocidos” fue siempre una de las recomendaciones de nuestros padres a la hora de salir de casa. Pero ahora el peligro está dentro de casa, en el computador. Las nuevas tecnologías han generado un cambio en la forma de comunicarnos, establecer espacios virtuales de encuentro, lo que ha traído consigo efectos no tan positivos en algunos aspectos; cientos de pederastas han cambiado los parques por Chat de mensajería instantánea.

Embarazo en la Adolescencia. Parte VI

Una maternidad conflictiva

El hijo forma parte fundamental de la estructura de la feminidad. Está en la vida de la mujer, desde siempre, desde que alguien le dice: has nacido mujer, eres mujer. Porque de ella se puede decir que es la que puede tener un hijo. Una capacidad que, en la práctica, puede llegar o no a transformarse en realidad, pues una mujer puede o no optar por la maternidad. Pero en sí misma lleva esa posibilidad.

Embarazo en la Adolescencia. Parte V

El embarazo altera de manera significativa el proceso biológico que prepara el cuerpo para conformar una mujer con la perfección que espera y anhela dentro de su propuesta personal de belleza.

De igual manera, interrumpe de forma brusca la preparación destinada a transformar ese cuerpo en el mejor lugar para el advenimiento de un niño. Pese a que sea capaz de concebir, el cuerpo de la adolescente no es aún apto para el embarazo ni para el parto que, con frecuencia, suele tornarse conflictivo.

Embarazo en la Adolescencia. Parte IV

La mujeres adolescentes viven en un contexto lleno de erotismo, desinformación y presión. Hacer el amor, para ellas, no siempre responde a sus propios deseos y decisiones. Los varones se sienten con el derecho de exigirles lo que, con descaro, llaman la prueba de amor. El amor de los chicos sí es verdadero porque siempre están dispuestos a hacer el amor. En cambio el de las mujeres se mueve en la duda. Para salir de esta duda, ellas deben hacer el amor cuando él lo desea. Este es uno de los grandes engaños que sostienen las relaciones amorosas.

Embarazo en la Adolescencia. Parte III

La posición de la mujer frente al hijo no es nada clara. La feminidad y la maternidad son realidades sumamente complejas en su estructura y en su desarrollo. La posición de la mujer frente al hijo no es la misma que la del varón. Y, a su vez, el hijo no posee la misma significación para la madre que para el padre.
La mujer, desde su deseo, es madre muy tempranamente porque la familia y la sociedad la hacen así. El juego de la muñeca ejemplifica, con bastante claridad, hacia dónde se le orienta a la mujer desde muy niña.
Porque la muñeca no es un tan sólo un juguete sino un objeto con el cual la niña se relaciona con los mensajes que la sociedad ha creado para ella: la maternidad, lo doméstico y sus obligaciones de esposa.

Embarazo en la Adolescencia. Parte II

La adolescencia organiza la sexualidad de muchachas y varones, de conformidad con las nuevas concepciones sociales y culturales. Ya no una sexualidad destinada, de forma prioritaria, a la maternidad y la paternidad, sino a construir la masculinidad y la feminidad en un contexto de experiencias placenteras y gozosas en la relación con los otros.

En la adolescencia, el ejercicio de la sexualidad de chicos y chicas también prepara para la maternidad y la paternidad.

Embarazo en la Adolescencia. Parte I

Hemos querido comenzar un nuevo artículo, sobre el embarazo en los adolescentes, (encontrado en la web www.hoy.com) tema muy actual en estos días. Esperamos que sea de ayuda para comprender aún más a nuestros hijos adolescentes.

CUANDO NO HABIA ADOLESCENCIA

Sin preparación alguna para la maternidad, llegan a ella las adolescentes y esa imprevista situación desencadena una serie de frustraciones, sociales y personales.
Hasta ya entrado el presente siglo, la mayoría de las mujeres se casaban a edad muy temprana, muchas alrededor de los 15 años y pocas hacia los 18. Porque el destino vital de la mujer no era otro que casarse y tener hijos. Y cuanto antes lo hacía, mejor, porque dar hijos a la sociedad significaba una obligación-impuesta por las costumbres y también por las necesidades de un mundo en donde la mortalidad de los niños y las mujeres era sumamente alta.

Hablar con adolescentes de temas importantes

Hable sobre las cosas que son importantes para su adolescente. Cada jovencito prefiere hablar sobre distintas cosas. Algunas de las cosas sobre las que quieren hablar quizás no le parezcan importantes, pero, como explica la consejera escolar Carol Bleifield, «Con los jovencitos, a veces es toda una cultura distinta. Usted tiene que comprender esto, debe intentar ponerse en su lugar y en su época». Pero también advierte que no hay que fingir interés por algo que le aburre. Al hacer preguntas y escuchar, usted le demuestra a su hijo que respeta sus sentimientos y opiniones. Estos son algunos de los temas que les interesan en esta edad:

La escuela. Si usted le pregunta, «¿Qué hiciste en la escuela hoy?» la respuesta más probable será, «Nada.» Obviamente, usted sabe que no es cierto.

Los Adolescentes y las drogas. Parte V

Reconoce los efectos de distintas drogas.

Aunque la tabla abajo no supone una lista exhaustiva de todos los efectos de tomar ciertas sustancias, si teme que su hijo esté tomando drogas, esta información le podrá ayudar determinar qué tipo de sustancia está tomando, y ayudarte a determinar la mejor forma de empezar a ayudarle.

No olvides que al abarcar el tema con tu hijo, el enemigo es la droga. No tu adolescente. Ahora, más que nunca, necesita tu apoyo. Busca ayuda profesional para que tu también cuentes con una ayuda durante el proceso.

Los Adolescentes y las drogas. Parte IV

¿Cómo saber si tu hijo consume drogas?

Si sospechas que un hijo adolescente esté consumiendo drogas, hay algunos cambios de comportamiento o hábitos que nos pueden servir como pista. No obstante, es importante subrayar que ver en tu adolescente una o más de estas señales no significa que su hijo sea consumidor de drogas. A veces la propia adolescencia u otro tipo de problema que nada tiene que ver con el las drogas puedan ser la causa de un cambio de comportamiento o actitud específico.

Por otra parte, si crees que tienes motivo para preocuparte, y si durante un tiempo notas algunos de los cambios de personalidad, apariencia o comportamiento listados a continuación, es conveniente que hablas con tu adolescente y que busques ayuda profesional.

Los adolescentes y las drogas. Parte III

Según las estadísticas, la mayoría de fumadores adictos al tabaco empiezan a fumar cuando tienen entre 11 y 14 años.

Muchos de los adolescentes empiezan a fumar porque lo hacen muchos de sus amigos. En este sentido, es importante enseñar a tu hijo el valor que tiene saber decir que no a ciertas cosas. A pesar de las primeras típicas burlas, sus amigos no van a pensar mal en tu hij@ por el mero hecho de rechazar un cigarillo. Al contrario, aunque no lo digan en voz alta, muchos le tendrán más respeto por su decisión.

Otros, empiezan a fumar como forma de rebelarse contra sus padres, la escuela o la sociedad en general. La rebelión forma parte de la adolescencia y en cierto modo es inevitable, pero hay cosas que puedes hacer para ayudarle a dejar el tabaco. Por supuesto, tu labor será más fácil si no fumas. De otro modo, lo tienes mucho más difícil.