Salud

Bob Esponja «generaría déficit atencional»

En un estudio de la Academia de Pediatría de EE.UU. (AAP) se recomendó limitar la exposición de los niños pequeños a ese tipo de programas y evitar por completo la de menores de dos años a esa caricatura porque «genera déficit de atención».

«En una caricatura estamos hablando de un promedio de 22 minutos de acción, por lo que un niño más pequeño ante un programa completo puede recibir más daño. La exposición a los medios constituye un asunto de salud pública», aseguró Dimitri Christakis, especialista en desarrollo infantil del Hospital del Niño de Seattle quien escribió un editorial que acompaña al estudio.

Sin embargo, David Bittler, portavoz del canal de televisión Nickelodeon, refutó los resultados y destacó que «Bob Esponja» está dirigido a niños de 6 a 11 años de edad y no a los niños de cuatro años con los que se realizó el estudio.

Los resultados del estudio «El impacto inmediato de los diferentes tipos de televisión en la función ejecutiva de los niños pequeños» se publicaron en el número de octubre de la revista Pediatrics.

Según la investigación coordinada por Angeline Lillard, de la Universidad de Virginia, algunos programas de televisión pueden causar mayores daños que otros y generar déficit de atención y problemas de aprendizaje en los niños.

La metodología del estudio

Al menos 60 niños menores de cuatro años fueron seleccionados al azar, divididos en tres grupos y, durante un mismo lapso, se les proyectó respectivamente la caricatura de Nickelodeon «Bob Esponja», el cartón de la televisión pública «Caillou» y al tercer grupo se les dieron lápices para dibujar.

Más tarde se analizó su atención en pruebas de funciones mentales.

Los niños que vieron  las imágenes veloces «Bob Esponja» tuvieron peores resultados que los que dibujaron y conducta acelerada.

En cambio, éstos y los que vieron «Caillou», una caricatura más lenta y realista, no presentaron diferencias.

Además a los niños se les ofreció comida después de la prueba y el primer grupo esperó dos minutos y medio en promedio para comer, mientras que los otros esperaron al menos cuatro minutos.

Sin embargo, no se pudieron esclarecer cuáles características de la serie causaron los efectos.

Controversia

Los resultados del estudio han sido cuestionados fuertemente por su metodología.

La muestra de los niños era pequeña, en su mayoría de niños blancos y de clase media o familias adineradas y no fueron sometidos a pruebas antes de exponerlos a las imágenes.

«Al reunir a 60 niños de grupos no diversos, que no pertenecen a la audiencia a la que está dirigida el programa, y que miran nueve minutos del programa es una metodología dudosa y posiblemente no sentaría las bases para resultado válido alguno en que los padres puedan confiar» , aseguró Bittler.

Sin embargo, aunque Lillard insistió en que la caricatura «Bob Esponja» no debería ser culpada individualmente, aseguró que otros programas de dibujos animados muy rápidos generaron problemas similares en los niños.

«Lo que los niños miran tiene gran importancia, no se trata de cuánto tiempo miran», destacó.

La investigación concluye que es responsabilidad de los padres evitar que sus hijos vean programas de televisión muy rápidos ya que propician el deterioro inmediato de la función ejecutiva de los niños.

«No recomendaría que vieran esos programas antes de asistir a la escuela o en cualquier etapa en que se espere que presten atención y aprendan», finalizó.

Fuente: Caracol Tv