Salud

Actividades para estimular habilidades motoras de tu hijo.

Antes de realizar cualquier actividad nueva o ejercicio consulta a un médico o especialista para que evites hacer algo que en vez de beneficiar a tu hijo lo perjudique. También, muchas de las actividades descritas en las diferentes etapas se pueden aplicar en otras edades, todo depende de los gustos de tu hijo y de las actividades que más desees trabajar.

El niño hasta el primer año
El crecimiento del bebé en esta etapa está marcado por reflejos incondicionados y sus movimientos van progresando a medida que el niño crece. Por tratarse de un bebé es muy importante la comunicación verbal constante para captar su atención y a medida que se van haciendo los ejercicios y juegos de estimulación. Deberás observar cuáles disfruta más para hacerlos por más tiempo y cuáles rechaza para evitar hacerle sentir incómodo.

Comienza las actividades luego del mes y medio y siempre busca de hacerlas según las habilidades que haya desarrollando, como girar sobre su cuerpo, gatear, sentarse, pararse, caminar.

Busca ofrecerle juguetes variados, higiénicos y seguros de diferentes formas, colores, tamaños y texturas; y que tenga ropa cómoda y ligera.

Por ser el sentido del tacto uno de los que más predomina en esta etapa, a esta temprana edad los masajes suaves por el cuerpo del bebé ayudan a la tonificación muscular y al desarrollo de ciertos reflejos. Cerciórate de tener las manos limpias, uñas cortas y preferiblemente usa una crema de bebé que te ayude a deslizar tus manos y dedos sobre su delicado cuerpo. Los masajes contribuyen a crear una relación más estrecha con tu bebé ayudando a que crezca más seguro e independiente.

Un juego divertido es con el uso de aros para que el bebé los sostenga y se impulse con su fuerza para quedar levantado o sentado.

Dale objetos no tan pequeños (por el peligro de que todo va a la boca), con diferentes texturas y colores. Cuando esté en la etapa de gatear, coloca objetos a cierta distancia y llama su atención para que haga el esfuerzo de gatear y alcanzarlos.

En esta etapa es muy importante cantarle, hablarle y abrazarlo y que se sienta seguro, protegido y amado por ti.

El niño de 1 a 3 años
A esta edad suelen aprender a caminar y hablar haciendo que se enfrente con más independencia al medio que lo rodea. En esta etapa el niño comienza a realizar acciones por repetición. A partir de los dos años, les gusta imitar y pueden hacer juegos que necesite de seguir instrucciones o un ejemplo. Los juegos aumentan su destreza motora y su capacidad de comprensión.

Muestra al niño como salta una rana y que repita los movimientos.

Lanza una pelota grande que el niño aprenda a atajarla y lanzártela de nuevo.

Enseñarle cómo bailar y aplaudir al ritmo de canciones sirve para estimular el sistema auditivo y la coordinación motora. Los juegos infantiles tradicionales son tan útiles como sencillos de aprender en cualquier idioma.

En la parte de motricidad fina son muy útiles los juguetes con perforaciones en formas geométricas y objetos que concuerden con estos patrones. Este juguete es algo que también puedes hacer en casa con una caja de cartón en la que recortas las formas de círculos, rectángulos y triángulos o de la forma de objetos que puedas darle para que los introduzca.

En esta edad les encanta hacer actividades con agua y con las manos. Prueba colocar crema de afeitar en una mesa y dejarle que experimente con la espuma; si pueden jugar en el patio, coloca un tobo con agua con varios objetos, juguetes o muñecos para que los lave o los bañe.

Cuando estés cocinando comparte con ellos un poco de masa hecha de harina para que juegue con esta haciendo pelotitas o lo que desee.

Hagan juegos que ayuden al niño a orientarse en el espacio y a moverse de un lado a otro, para atrás o para adelante, para arriba y para abajo. Ya son capaces de saltar con las dos piernas, así que puedes realizar juegos de saltar pequeños obstáculos colocados en el piso, solo trata de que no sean superficies completamente duras (preferiblemente sobre alfombra, grama o arena).

También puedes hacer carreras con tu hijo y les encantan las escaleras. Dedícale un tiempo del día a enseñarlo a subir y bajar las escaleras, pero no dejes que lo hagan mientras están solos.

En esta etapa es capaz de lanzar pelotas más pequeñas y dirigirlas a un objetivo; prueba con un juego de boliche (Bowling) para tumbar los pines a una distancia corta.

A esta edad les encanta pintar, lo que ayuda con su motricidad fina. Coloca en la pared o en un caballete una hoja blanca grande y dejándole que pinte ya sea con colores de cera o con pintura al agua que no sean tóxicas.

El niño de 3 a 6 años
Esta es la etapa preescolar del niño y se caracteriza, entre otras cosas, en que el crecimiento físico es un poco más lento, así que se pueden realizar actividades que estimulen el crecimiento del niño como lanzar pelotas, colgarse de las barras en el parque. Entre los 4 y 5 años pueden tomar parte de la planificación y organización de los juegos y actividades que realicen juntos. También desarrollan interés y gusto los disfraces o accesorios y simular que son algún personaje real o ficticio.

En esta etapa le gusta imitar cosas que pasan a su alrededor, quiere conocer el nombre de las cosas y para que sirven. Les encanta imitar personajes, por ejemplo jugar a que es el chofer de un auto y que maneja el volante.

Pueden jugar a las carreras y hacer juegos combinados de obstáculos. Son capaces de correr, para, saltar, trepar y realizar varias actividades con mejor coordinación. Las visitas a un parque son muy apreciadas. Puedes empezar haciendo un pequeño circuito de carrera donde de ya sea que tu hijo te siga o tu lo sigas a él a través de diferentes actividades como subir escaleras, trepar por los tubos, colgarse de las barras, lanzarse por el tobogán, brincar desde un escalón no muy alto, etc.

Con el paso de los meses pueden hacer carreras más largas para que adquiera mayor resistencia. Mira de realizar la actividad tipo circuito y enseñarle a saltar la cuerda.

Apenas sea posible busca que tu hijo aprenda a nadar. Si te sientes aprensivo a enseñarle tú mismo, anótalo en una clase de natación, realmente nunca es muy pronto. No se trata de hacerlo un deportista profesional pero sí que sea capaz de desempeñarse si se cae al agua. Además disfrutará mucho de compartir con otros niños y del agua.

Esta es la edad ideal para actividades al aire libre como montar patines y deportes de equipo como baloncesto, fútbol y béisbol.

Pero también es en esta edad que los niños aprenden de la existencia de los videojuegos y quieren jugarlos constantemente. Si esto te preocupa debes poner límites a la exposición de estos juegos y procurar hacer con ellos aquellos que ameritan de actividad física. Sin embargo, muchas de esas actividades sirven para estimular la parte de motricidad fina (el uso del ratón de la computadora y del teclado) pero también hay videojuegos que pueden ser muy activos como los de baile, con instrumentos musicales o de deportes interactivos.