Sin duda hay grandes problemas que afligen las relaciones; la infidelidad, el abuso y el vicio no se han extinguido. Una sociedad altamente sensualizada libra un seductor son de tambor de distracciones. Pero, podrían ser los pequeños problemas los que alteran el amor de la manera más imperceptible. Los calcetines sucios en la puerta. La manera en la que nuestra pareja mastica haciendo tanto ruido. Como el incesante goteo de un grifo que pierde agua, aquellos erosionan la buena voluntad que subyace en toda relación. Antes de que uno lo sepa, uno siente que no es querido, que no es escuchado y que no es valorado, si no criticado y controlado. La intimidad se convierte en un vago recuerdo.
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